martes, 28 de febrero de 2017

ACCIDENTE CON MURCIÉLAGO

El Murciélago en el cielo, el auto a más de 200, imaginabas que el viento te prometía algo.

Vinieron murciélagos translúcidos, pequeños como gorriones, querían tus lágrimas antes que el viento las secara, te rodearon la cabeza y no viste el camión.

Volaste hasta el Murciélago, que sin amor y sin odio te envolvió con sus alas y con una bruma negra. Morir te hizo ver desde el otro extremo del telescopio, desde el fondo de algo que ya no pudiste llamar memoria. 
Sentiste tu inexistencia, esa revelación sin nadie a quien contarla.
Y el tiempo,
esa máquina inservible.
Y la sonrisa de la mujer de tu vida,
irrecuperable como los sueños.
Y la soledad,
esa constante.
Y el amor, 
ese invento.


Después de segundos o siglos, la bruma se disolvió. Si pudieras hablar nos contarías que finalmente la soledad no te hace infeliz, que donde estás no hay figuras translúcidas en el cielo: es azul y límpido y te deja ver más allá del horizonte.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

PRÓLOGO

aquí estamos p arloteando atontados  sobre casi nada en realidad  las cosas que no son del todo  alegremente asustados  evitando  lo que lo...